Algún día nosotros seremos tu pasado, un recuerdo borroso, difuso, una memoria alegre o triste, el símbolo de una etapa de tu vida, un evento particular. Seremos un momento pasado, dulce, un recuerdo breve o intenso, seremos ése motivo por el que sonreirás al despertar, por el que mirarás con nostalgia tiempos pasados y llorarás con nostalgia. Seremos esa cálida tarde de verano, donde no faltaba ninguno y todos sonreíamos. Seremos ése invierno tan frío, ése cálido abrazo infalible que siempre te hacía sonreír, ésa fuerza que te dio el valor para ser real y existir. Seremos tus compañeros de fatigas, esos que ya no están pero siempre estuvieron, seremos tus ayudantes, que nunca te dejaron de lado y estuvieron constantemente. Algún día recordarás a cada uno de los que estuvieron a tu lado durante tantos, y tantos años y sonreirás al saber que aguantaron contigo hasta el final, y que aunque ya no estén, siempre te querrán. Seré una nota en papel sepia, un pequeño dibujo en unos apuntes ya olvidados. Seré un rostro borroso en tu memoria, pero un nombre fuerte, uniforme. Recordarás momentos, lucharás por mantener siempre el contacto que tenemos ahora, que siempre tuvimos y que sabemos que acabará por romperse, que el tiempo y la vida marcará miles de caminos diferentes para cada uno de nosotros y que irremediablemente sucumbiremos ante ellos. Llegará un día que nos echaras de menos, un día que querrás vernos. Esos días serán difíciles, y todos los sufriremos, prometeremos vernos, no dejarnos caer en el olvido, y fallaremos. Un día olvidaremos todo, y otro volveremos a recordar, con media vida ya completa y nuevos recuerdos que te llenarán. El final de una etapa marca una separación, y son muy pocos los que llegan a sortearla y mantener con fuerza el contacto que estuvo a punto de romperse. Nosotros somos y seremos eternamente tu pasado, tus primeros años, tus primeros apoyos. Nosotros dejaremos de ser tu posible futuro y seremos remplazados por otros, nuevos, quizá menos dignos, pero inevitablemente caeremos de lado. La vida seguirá su curso, y a pesar de todo lo que hagamos, siempre recordaremos los años pasados con cada viejo compañero de fatigas, empezando siempre por la frase "¿Recuerdas?" y terminando tristemente con "Hace ya tanto tiempo…" . El río empieza frágil, pequeño y unido, para luego separarse y dividirse en cientos de caudales. Nuestras vidas sufrirán irremediablemente el mismo curso, y quizá algún día se vuelvan a unir. Mientras tanto, recordaré todos y cada uno de los nombres que marcaron mi infancia, que marcan ahora mi vida, y que sé que extrañare. Porque serán mi pasado, al igual que ahora son mi presente.
LOS AMARÉ POR SIEMPRE AMIGOS ♥
Gracias por TODO lo que hicieron y hacen por mi.






No hay comentarios:
Publicar un comentario